(Untitled)

Victor Vasarely, c. 1970. National Gallery of Victoria (Australia)
Serigrafía a color
88’6 x 64’2 cm.
Las ilusiones creadas por Vasarely siempre me fascinaron: sus efectos de relieve espacial o de movimiento ejercen una influencia casi hipnótica  sobre el espectador. 

Algunos críticos siempre le han reprochado ciertas limitaciones  que yo no comparto: si era repetitivo (cosa que no es cierta) es porque pensaba que el arte no era exclusivo de una élite y que debía poder ser facilmente reproducible.

(Publicada en Arte a las ocho por primera vez el 10/04/13) 

Vistas de la ciudad de Sevilla (III)

Antes de pasar a las obras de un carácter marcadamente artístico, vamos a detenernos en las pinturas de las panorámicas de Sevilla desde el barrio de Triana, que como hemos visto, siguen una larga tradición. Son cuatro óleos bastantes similares entre sí, sin duda basados en los grabados y estampas que hemos visto hasta ahora. Ilustran perfectamente la actividad que se generaba alrededor del puerto. Los barcos fondeados en el Guadalquivir son sinónimo del comercio y la actividad que había en la ciudad.

El Arenal queda perfectamente identificado. La que fuera la zona mas cercana al puerto de Sevilla fue inmortalizada por Lope de Vega en su comedia de 1603:

Toda España, Italia y Francia / vive por este Arenal: / porque es plaza general / de todo trato y ganancia. 

No en vano, a comienzos del siglo XVI, Sevilla era una de las ciudades mas importantes de Occidente, sólo por detrás de Nápoles y París, tanto en número de habitantes como centro de comercio, desplazando a Amberes. Esto es debido a que entre los siglos XVI y XVII fue la sede de la Casa de Contratación de Indias. Su elección se debe a que Cádiz,  además de poco desarrollada en la época, estaba demasiado expuesta a los ataques; el recorrido hasta Sevilla, por el contrario, se realizaba por el interior, mucho más fácil de defender. 

Además de las gemas y piedras preciosas, las cifras de oro y plata traídas desde la Indias resultan desorbitantes para la época: se habla de entre 200 y 300 toneladas de oro (se calcula que en todo el mundo hay unas 200.000 toneladas del vil metal) y entre  17.000 y 25.000 toneladas de plata (de un total de un millón de toneladas).

Vamos con las obras:

Anónimo flamenco, h. 1660. Hospital de los Venerables (Sevilla)
Óleo sobre lienzo
163 x 274 cm.
La primera de ellas está basada claramente en el dibujo del cartógrafo holandés Frederick de Wit. Sin embargo, Triana se representa sin apenas construcciones, de una forma más parecida a la panorámica de Simon de Vries (o Simon Frisius, como le gusta llamarlo a casi todo el mundo). 
Atribuida a Alonso Sánchez Coello, h. 1576-1600. Museo de América (Madrid)
Óleo sobre lienzo
150 x 300 cm.
Esta otra, una de las más conocidas, está atribuida a Sánchez Coello y, con seguridad, no es obra suya. A mi, personalmente, tampoco me cuadran la fecha indicada para su realización: no hay mas que observar las fechas de los grabados de los artículos anteriores para observar que sería contemporánea del Civitates para darse cuenta de que en ese caso, el autor debía haber sido un adelantado de su tiempo.
Louis de Caullery, 1580. Museo de Bellas Artes de Sevilla
Óleo sobre cobre
39 x 54 cm.
Lo mismo le sucede a este óleo atribuido al flamenco Caullery: tampoco cuadran las fechas, ni por tanto, el autor indicado, que sacaba sus modelos de estampas; ninguna de las que hemos visto parece haber servido de base para esta obra. Mas difícil todavía sería esta atribución, si como indican algunas fuentes, la pintura está inspirada basada en el grabado de van den Hoeye que vimos en el artículo anterior.

Anónimo, 1726. Ayuntamiento de Sevilla
Óleo sobre lienzo
108 x 242 cm.
También es relevante este gran lienzo que cuelga en la escalera principal del Ayuntamiento, y del que pienso que la fecha en la que se indica su realización también es incorrecta, ya que en la imagen se aprecia claramente que se está representando Sevilla en el año 1526. Dudo que en el primer cuarto del siglo XVIII hubiese tal interés por representar la ciudad doscientos años antes.

Vistas de la ciudad de Sevilla (II)

La siguiente imagen de la ciudad en tomar relevancia es, sin duda, la vista panorámica de la ciudad que se conserva en Londres:

Simon Wynhoutsz de Vries, 1617. The British Library (London)
Aguafuerte. Cuatro grabados ensamblados.
49 x 255 cm.

La ilustración es gigantesca, merece la pena que la ampliéis con el fin de observar sus detalles. Se supone que hay una copia en el Museo Marítimo, el que está en la Torre del Oro, aunque yo no recuerdo haberla visto. Debido a su tamaño, he incluido por separado su mitad izquierda y su mitad derecha:


En la parte superior se puede leer la inscripción Qui non ha Visto Sevillia no ha vista marra villa. La imagen forma parte de la colección geográfica y topográfica de Jorge III. El editor es Johannes Janssonius, quien años más tarde, en 1657, se haría con las planchas del Civitates Orbis Terrarum de Georg Braun, publicándolas de otra forma (por ejemplo, las que correspondían a las ciudades españolas se reunieron en un sólo volumen). Este grabado será fuente de inspiración  para la siguiente imagen.

Frederick de Wit, 1638. Biblioteca Nacional (Madrid)
Grabado. Ilustración del libro Neuwe Archontologia Cosmica, de Johan Ludwig Gottfried (Frankfurt am Main, 1638)
34 x 39 cm.

En este punto podemos hacernos una idea bastante clara de como estaba dispuesta la muralla; además, en la obra puede observarse, a la izquierda, la puerta de Triana, una de las diecinueve con las que contaba. Hoy en día, el mejor tramo que se conserva de las murallas está junto a la basílica de la Macarena. De nuevo a la ilustración, detrás de la Torre del Oro, exenta, se puede identificar la Torre de la Plata. El grabador de la imagen fue Matthäus Merian der Ältere.

Anónimo, c. 1650-71. Museo de Bellas Artes de Sevilla
Talla fuerte, aguadulce y buril sobre cobre estampado sobre papel coloreado a mano
40 x 52 cm.
Esta estampa, publicada en Amsterdam por Rombout van den Hoeye, es bastante parecida a la de Frederick de Wit. La novedad estriba en que incorpora el rótulo Qui non havista Sevillia non havista marravilla, a la manera de Simon Wynhoutsz de Vries.

Es muy interesante dedicar algo de tiempo al gabinete de estampas de la Fundación Abengoa, situada en el Hospital de los Venerables. Además de disponer de copias de muchas de las imágenes que hemos presentado en las dos primeras entregas, posee bastantes más, donde se observa la gran influencia de las obras que hemos presentado. 

Virgen del Cojín / Virgen de la Granada / San Agustín

Andrea della Robbia, c. 1520. Capilla de Santiago de la Catedral de Sevilla
Bajorrelieve en terracota esmaltada y vitrificada
70 x 80 cm.
Parece ser que estas obras sí son de los della Robbia, aunque ciertas partes hayan podido ser encargadas a otros talleres, especialmente la primera de ellas, la Virgen del Cojín, con mayor seguridad por parte de algunos autores. Muy apreciadas en su época, están ocultas en la inmensidad de la catedral.

Atribuida a Andrea della Robbia, c. 1520. Capilla de Scalas de la Catedral de Sevilla
Bajorrelieve en terracota esmaltada y vitrificada
180 x 250 cm.
La Virgen de la Granada se da como atribuida al florentino o a su taller, a pesar de tratarse de una obra más compleja. A pesar de todo, resulta mas que curioso observar como la fama de estas esculturas cruzó fronteras. 

Andrea della Robbia, c. 1490. Museo Thyssen-Bornemisza (Madrid)
Bajorrelieve en terracota esmaltada y vitrificada
76 cm.
Al menos, el maravilloso tondo con San Agustín del museo Thyssen no tiene dudas acerca de su autoría. Resulta fascinante la contemplación de estas mayólicas, sin tener la necesidad de desplazarnos hasta Florencia para poder contemplarlas.

(La Virgen de la Granada fue publicada en Arte a las ocho por primera vez el 25/04/14)