The Ambassadors (Los embajadores)


Hans Holbein el Joven, 1533. The National Gallery (London)
Óleo y tempera sobre madera de roble
209’5 x 207 cm.

Se sabe que el cuadro fue un encargo del personaje de la izquierda,  Jean de Dintelville, por entonces embajador francés en la corte de Enrique VIII. Hay discrepancias con el personaje de la derecha. Parece ser que Jean de Dintelville y Hans Holbein tuvieron varios encuentros para acordar que elementos iba a contener el cuadro.

Varios autores señalan que los aparatos astronómicos del estante superior indican con auténtica precisión una fecha concreta: el 11 de abril de 1533, Viernes Santo. Esta fecha se sitúa entre el matrimonio de Enrique VIII con Ana Bolena (25 de Enero) y la anulación del matrimonio entre Enrique VIII y Catalina de Aragón por el primer arzobispo de Canterbury, Thomas Cranmer (23 de  Mayo). Algunos incluso se atreven a decir que también se señala la hora: entre las tres y cuatro de la tarde (es decir, la hora de la muerte de Jesucristo).

Otros autores también afirman que el globo celeste del mismo estante está regulado con la latitud de Roma en lugar de la de Londres.

En el estante inferior, lleno de objetos terrenales, también se ha identificado un libro de himnos luteranos: el Geistliches Gesangbüchlein (1524), de Hans Walthers. Hasta las páginas del libro están identificadas; y se sabe que no son consecutivas, tal y como están representadas en el cuadro. Las podéis localizar vosotros en enlace anterior que os he subrayado. La de la derecha es la página número 38, que comienza “Mensch wiltu leven seiglich” (Hombre, ¿quieres vivir felizmente?), de Zehn Gebote (los Diez Mandamientos); la de la izquierda es la página número 67, el comienzo del salmo “Komm heiliger geyst herregott“, (Veni creator Spiritus). Curiosamente, el número del salmo ha sido alterado, figurando como número XIX en lugar del XXXIII. El laúd de once cuerdas, situado justo encima de este libro, tiene rota una de ellas. También hay un saco con flautas.

En el estante inferior también, Roma se haya en el centro del globo terráqueo. Es la única ciudad que aparece representada en dicho globo, junto con Nuremberg (centro del luteranismo) y Polisy, ciudad de la Champaña francesa donde residía Jean de Dintelville y en cuyo castillo fue alojada la obra inicialmente. Se representa también el meridiano divisorio entre los territorios americanos correspondientes a España y a Portugal utilizado en el tratado de Tordesillas (1494).

El libro de la izquierda, con una escuadra en su interior, también está identificado: se trata de la página 320 de Ein newe unnd wolgegründte underweysung aller Kauffmannß Rechnung in drenen Büchern, mit schönen Regeln unf fragstücken begriffen (Un nuevo y fiable libro destinado a los comerciantes para aprender el cálculo, con hermosas reglas y ejemplos relevantes, 1527), del matemático Petrus Apian, donde se realizan ejercicios de divisiones. En el estante también se muestra un compás.

El suelo de la estancia parece ser una copia del de la abadía de Westminster, lo que sitúa a los diplomáticos en Londres.

La edad de los dos personajes aparece indicada en el cuadro: Jean de Dintelville la muestra en la empuñadura dorada (“At suae 29”); el personaje de la derecha, en el libro (“Aetat is suae 25”).

El famoso anaformismo de la calavera, anamorfismo no descifrado hasta el siglo XX, hace un ángulo de 27º con la horizontal. Para verla correctamente, una vez dirigida la mirada hacia la calavera, basta con girar la vista un poco por debajo de la mano izquierda del personaje de la derecha.

Para entender la relación entre todos estos elementos habría que seguir este gráfico:

Esto nos lleva al crucifijo de la esquina superior izquierda, prácticamente tapado por el tapiz verde del fondo. Obsérvese que esta línea sigue la dirección a la que apunta el gnomon de la cara frontal del reloj de sol poliédrico del estante superior.

El cuadro tiene una particular simetría. Además de la división vertical tierra-cielo que hay entre la figura izquierda y la derecha, existe la horizontal tierra-cielo entre los dos estantes. Como acabamos ver, también hay una diagonal. Una vez encontrado el crucifijo, se puede pensar también en una división más: delante del tapiz (humano) y detrás (divino).

El ángulo que forman estas líneas oblicuas con la horizontal es de unos 27º. Estoy convencido de que existe un código oculto basado en algún cálculo matemático que no llego a alcanzar. Puestos a divagar, nótese que la media de edad de ambos personajes es 27; los números de los salmos (XXXIII y XIX), de media dan 26. ¿Casualidad? Puede. O puede que no. En cualquier caso, además de la excelente técnica de Holbein para representar a los personajes y sus atuendos, habría que añadir esta intrincada red de símbolos ocultos.

(Publicada en Arte a las ocho por primera vez el 06/04/13) 

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